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viernes, 11 de noviembre de 2011

Notas de clase III

El método del lápiz



     Hace poco conocí a la amiga de una amiga en una fiesta infantil, donde al estar hablando de las clases, mencionó lo qué hace para no dormirse mientras el profesor habla: consiste en tener un lápiz siempre en una mano y en el momento que uno se queda dormido, el lápiz cae de la mano y hace que la persona se despierte ya sea por el ruido que ocasiona al chocar con el piso, porque “desapareció” el peso que se tenía entre los dedos o por cualquier otra razón…

     Días más tarde probé esta forma de permanecer despierta casualmente. Comencé a quedarme dormida mientras escribía… No sé en que momento deje de estar consciente pero no pasó mucho tiempo para que el lápiz se cayera al piso. Me desperté, no de un sobresalto, normal. Una vez que terminó la clase, me percaté de que lo que me dijo esa chica, en verdad funcionaba.

martes, 13 de septiembre de 2011

Notas de clase II

El método del sueño

     ¿Cómo le hacen algunos profesores para dormir a sus alumnos en menos de diez minutos? Hay personas que dan sueño por más entusiasmo que tengan pero no es su culpa ser aburridos. Que quede claro que estas líneas anteriores las escribí casi dormida y ahora que acabo de regresar de mojarme la cara… En conclusión, tengo un buen de sueño. Deberían de ver la letra más pichurrienta que estoy escribiendo. Creo que esta nota de clase no tendrá nada trascendente más que evitar quedarme dormida. Las letras bailan o mis ojos hacen bizcos a la quinta potencia. No creo que esto se limite a que tengo narcolepsia, porque volteo a mi alrededor y veo unos cuantos a medio dormir… Un amigo se queda dormido mientras escribe (así  como yo me duermo al hacer este post), otros se mueven demasiado para evitar dormirse o va al baño.

NOTA: ¿Se dan cuenta cuántas veces repetí la palabra dormir y sus derivados? Evidencia que sí estaba media dormida cuando escribí.

     A continuación, algunos métodos para evitar dormir en clase:
  • ·      Jugar Angry Birds en el celular.
  • ·      Si hay Internet, estar en cualquier sitio, recomiendo Twitter o una web de interés personal. Esto en el celular, obvio.
  • ·      Hacer tarea de otras materias ¿mi recomendación? Idiomas
  • ·      Comer dulces.
  • ·      Platicar discretamente con el compañero de lado.
  • ·      Ir al baño a hacer nada.
  • ·      Pasear por la universidad.
  • ·      Escribir futuros post. 

jueves, 8 de septiembre de 2011

Notas de clase I

El método de la Paja

Cuando hay mucho ruido, hay pocas nueces, dicen. A través de mi carrera universitaria – y mi vida fuera también –me he dado cuenta que es verdad. Y lo es desde mis compañeros hasta los profesores. En el caso de estos últimos sucede de dos maneras: los que lo hacen por alardear y aquellos que lo hacen inconscientemente con fines de enseñanza. Dentro de esta forma inconsciente entra el contenido de la clase a manera de ejemplo, sin embargo se le da mucho rodeo a lo que se quiere decir; esto deriva en tres resultados: los estudiantes que entienden el punto; los que se quedan con las palabras sin llegar a comprender el objetivo y los que simplemente escuchan pero no logran tomar lo importante, es decir, el contenido. Como una cadena, se desprende desde la opinión  del alumno que el profesor o la profesora es o no bueno (a).  Así como hay maestros habladores y “pajeros” buenos, los hay malos, independientemente de la opinión del alumno. Pero lo que me ha quedado claro es que siempre, ya sea poco o mucho, aportan algo a los estudiantes y más que un deber, es un derecho de ellos tomar ese conocimiento, experiencia o lo que sea que consideren trascendente. Es un proceso que si no se lleva a cabo, no sirve de nada.

Pero bueno, como una contraposición a mí misma, tomaré las palabras que dijo uno de mis profesores hoy en la mañana “No etiqueten, den tiempo al proceso humano”. 



lunes, 22 de agosto de 2011

Creciendo con Mafalda


     La otra vez estaba en la biblioteca de la universidad, buscando algún libro interesante para leer. ¿Alguna vez han visto una tesis? Pues por fuera, son refeas, de un solo color y si son viejas, casi ni se les ve el título. Pues una tesis llamó mi atención, El cómic de Quino, Mafalda como instrumento de expresión social  por Manuel Guerrero García. (Siempre los títulos de tesis tienen la longitud del río Nilo). Ahora: Mafalda. Desde que recuerdo, me he considerado fan de esta niña, de su universo y de su creador.


     He crecido con Mafalda. A los siete años, aproximadamente, me la presentaron; en mi casa había el libro número tres, todavía recuerdo cómo era la portada: Felipe vestido de Llanero solitario en un fondo unicolor rosa o morado. Una tía me dijo claramente "no se dibujan los monitos" y a pesar de su advertencia, si pasabas las hojas, encontrabas de vez en cuando algún monito de colores.  

     Empecé a leer ese tomo, a conocer a sus personajes, interpretar las acciones... Lo habré leído tantas veces que hasta la fecha me sé de memoria cómo comienza el libro, lo que dicen y hacen ya dejó de ser de papel para convertirse en palabras e ilustraciones con voz (literalmente, en mi mente, obvio). Quizá digan que es mi tomo favorito, hecho que ahora me doy cuenta que es verdad pero en realidad no tuve contacto con más libros de Mafalda hasta casi los diez u once años, por lo que este libro era el único, una y otra y otra y otra y otra y otra vez.  Y lo mejor, no entendía del todo a qué se refería Mafalda, Manolito, Susanita... Tal vez sea porque eran palabras y un contexto histórico del que no tenía mucho conocimiento: la guerra de Vietnam, los Beatles, chinos... Y sin embargo, ahí estaba, leyendo y de vez en cuando, riéndome. Cuando no entendía algo, le preguntaba a mi tía, es decir, acudía a ella muchas veces.

     Cuando llegaron a mi casa los demás libros, gracias a mi interés en Mafalda, quedé encantada y de inmediato comencé a leerlos por orden. Descubrí cómo conoció a Miguelito, me sorprendió que iba a la playa y que luego tendría un hermanito y por supuesto, la unión de Libertad a la pandilla. Claro que me encantó aún más cuando me trajeron el libro de Mafalda Inédita, donde me situaba un poco más  en el contexto mundial de aquella época gracias al texto de abajo.

     Conforme pasaron los años continué leyendo los tomos por orden, aleatorio, de cualquier forma… Hasta he tenido un pijama de Mafalda, un peluche, una blusa, una chamarra (que todavía uso) y me han traído desde Argentina dos muñecas, una de la protagonista y otra de Susanita.

     No sé cuándo sucedió que comprendí por completo la historieta, cada palabra y expresión,      supongo que con el paso del tiempo, conforme fui creciendo.  Leo seguido este cómic y siempre que mi primo menor está presente, no deja de mirarme porque le da risa o qué sé yo verme riéndome de lo mismo una y otra y otra y otra y otra y otra vez.

     En fin, la tesis, la cual sólo me hizo recordar “Mafaldaverse” pues no me aportó muchos conocimientos nuevos, me impresionó con tres temas (por cierto, la tesis es del año 2003):

1.          Las estadísticas de una muestra de universitarios de Guadalajara que conocían a Mafalda (todos)

2.       Que trató de preguntarles a argentinos residentes en Argentina sobre la historieta y se negaban. No sé sabe la razón.

3.       Mafalda se muere aplastada por un camión de sopa (Respecto a eso, siempre creí que era un mito y después de haberlo leído en esta tesis, me dediqué a investigar y al parecer, sigue siendo un mito mexicano donde sele cambia el camión por uno del ejército, policía…).

Como conclusión: es recomiendo leer Mafalda, luego haré un post sobre ella más exclusivamente, creo que leeré de nuevo los tomos. 


Y para finalizar una imagen en manga (como buena fan) de del blo http://newcomicmetal.blogspot.com/